Elena llegó al estudio con una idea clara y una premisa exigente: renovar su cocina con la menor obra posible. Buscaba un cambio que se percibiera, sin necesidad de transformarlo todo.

Empezamos a dibujar, a escuchar cómo vivía el espacio y qué necesitaba de él. Charla tras charla, la idea de mantener la distribución original fue tomando fuerza. Porque cuando algo funciona, ¿por qué cambiarlo?

Proyecto Freixa

El proyecto se centró en transformar la cocina desde la luz, los materiales y los detalles.

Mantener el pavimento y la distribución permitió intervenir de forma precisa, apostando por una nueva iluminación que aportara calidez y frescura al espacio. La isla central se consolidó como eje de trabajo y encuentro, separando la zona de preparación del área de banco con cafetera y mesa.

La cocina, diseñada con mobiliario Leicht, combina acabados en madera clara con encimeras de piedra natural y porcelánico.

Para la carpintería apostamos por unas correderas lacadas con cristal con lino que completaron el objetivo de crear un espacio sereno, coherente y pensado para el día a día.